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Ética del cuidador domiciliario

Fundación E-ducarte reconoce la importancia de los cuidadores, ya sea en servicios de ayuda a domicilio como en residencias para la tercera edad. Sobre la jerarquía de la figura de los cuidadores, cuyo trabajo y dedicación es fundamental para miles de familias y el conjunto de la sociedad, por eso la importancia de la figura de los cuidadores profesionales nace como respuesta a los problemas diarios que se generan en el seno de una familia a la hora de asistir a un mayor o dependiente. cuidar a un familiar dependiente es muy duro. cuando se presentan este tipo de situaciones se generan muchas dudas, como la de quién va a llevar esta sobrecarga en el día a día. 

Establecer fronteras entre las obligaciones, el querer dar los mejores cuidados y la falta de formación en los mismos, resulta abrumador. ningún familiar debería someterse a esta sobrecarga de emociones cuando existen alternativas de asistencia en sus domicilios como las que nosotros ofrecemos desde nuestra Institución, cuyas bases se central están mediados por una alta performance académica de nuestros profesionales del cuidar.
Los cuidados domiciliarios son, sin duda, la alternativa más flexible y más eficiente, tanto en personas autónomas como aquellas con un alto grado de dependencia.

Los cuidados comienzan con una selección de personal minuciosa y personalizada a cada caso, con modalidades de contratación que se ajustan a los horarios y las necesidades de cada familia. Todo ello acompañado de un seguimiento continuo y una mediación entre la empresa de contratación de cuidados, el trabajador y la familia; del servicio que será prestado en el domicilio.

En Fundación E-ducarte entendemos que hay que cuidar de quien nos cuida. Por ello, es muy importante reconocer los signos de estrés de la persona que cuida para prevenir el agotamiento del cuidador. Es básico ser consciente de que un cuidador quemado no va a poder realizar su tarea en perfectas condiciones, por lo que velamos también por cuidar a quién cuida, una parte indispensable, con lo que tratamos de mantener el buen estado físico y mental del cuidador para garantizar la eficacia de su labor en el cuidado del adulto mayor.
Por nuestra experiencia, sabemos que los familiares llegan a nosotros sintiéndose perdidos, vulnerables y estresados. Es importante que nos pongamos en su lugar y comprendamos que están pidiendo “ayuda”, porque quieren para sus mayores la mejor calidad de vida. Así se refleja en uno de nuestros tantos eslogan: ”mejoramos su calidad de vida”. Sin embargo, para las familias y usuarios, la calidad de vida no solo se define con variables como el nivel socioeconómico, la salud o los cuidados recibidos. Hay un aspecto que prevalece sobre todos estos factores tan importantes que es envejecer en casa, permaneciendo en el entorno social y familiar. Para una familia, encontrar un cuidador adecuado en quién confiar es de un gran valor y, por supuesto, poder conservar el vínculo social y familiar evita el desarraigo del entorno habitual.

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